Muchos responsables de RRHH y Training Managers que participan en nuestras formaciones, jornadas o desayunos de trabajo, nos confiesan dificultades comunes. Para tod@s ell@s, profesionales con dilatada experiencia y que provienen de distintos sectores, el principal reto es implementar las formaciones en el día a día de su compañía. En IDD apostamos por la gamificación para tangibilizar esta formación.

Identificar las necesidades formativas de la organización no es un problema para estos profesionales, como tampoco lo es encontrar la solución formativa adecuada. Ni la organización, planificación y ejecución del plan de formación…
Sin embargo, lo que realmente representa un reto para todos ell@s es como bajar al negocio los contenidos para que se traduzcan en una mejoría en los métodos de trabajo y en los resultados. En definitiva, como “tangibilizar” todos los esfuerzos y recursos que el departamento de RRHH/Training ha desplegado en las acciones formativas a lo largo del año.

Tangibilizar las acciones formativas
No es tarea fácil. Much@s han experimentado la euforia inicial cuando las cosas salen bien, con una formación innovadora que se llevó a cabo después de (por lo menos) 25 o 30 reuniones, con proveedores, con el Comité de Dirección, con los responsables de zona…

  • Un sin fin de complicaciones. Para organizar y planificar las jornadas formativas, acreditaciones, materiales, salas, desplazamientos, hoteles dietas, horas de formación no trabajadas… que al final superan exitosamente todas aquellas dificultades iniciales.
  • ¿El docente? Excelente! Muy buena valoración por parte todos los asistentes, muchos volvieron a su lugar habitual de trabajo convencidos, con brillo en los ojos e ilusión renovada. En una palabra, los esfuerzo y recursos han sido bien empleados y todo salió estupendamente.
  • Pero a los pocos días… como mucho al cabo de una semana o dos, la mayoría de l@s que participaron a la formación han vuelto a su rutina. Y muy poc@s aplican en su día a día los conocimientos que tantos esfuerzos ha costado transmitir.

¿Y si otro planteamiento fuera posible?
Y si poner en práctica los conocimientos al día siguiente de la formación mientras los conceptos están frescos fuera posible? ¿Y si se pudiera articular la formación alrededor de unos KPI’s que previamente se han identificado como puntos de mejora y medir como estos KPI’s evolucionan después de la formación? ¿Y si se pudiera identificar en la organización quien tiene más dificultad y organizar píldoras formativas recordatoria y/o acciones de refuerzo?

Además, también podría ponerse en práctica en el día a día los conceptos de manera lúdica, reforzando el sentimiento de pertenencia a un grupo y transformando el rol de “controlador” de los mandos intermedios en rol de desarrollador del potencial individual y colectivo de su equipo. Puestos a pedir podríamos mitigar los problemas de dispersión geográfica para orquestar todas estas acciones y también (porque no) ganar tiempo en acciones de liderazgo, feedback, y animación de los equipos.

Si todas estas preguntas se pudieran responder afirmativamente, entonces ganaríamos capacidad para enfocar, motivar, agilizar y ayudar a nuestros equipos a superar las dificultades.

Apuesta por la gamificación
Todos esto es posible gracias a la gamificación. Con el lanzamiento de la plataforma KPEYE, IDD ha apostado fuertemente por este tipo de solución que da un valor diferencial a cualquiera de nuestras formaciones. La gamificación viene al rescate de un ROI tan difícil de conseguir en los procesos de formación, para implementar en el día a día los conceptos y “tangibilizar” la acción de los departamentos de RRHH/Training.

Greg. Gamification Manager.

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