En esta segunda entrada de la serie de artículos dedicados al Análisis de Estados Financieros damos cuenta del Balance. ¿Qué es?, ¿para qué sirve?, ¿cómo puede ser interpretado?, ¿qué elementos deben ser conocidos para interpretarlo adecuadamente? son algunos de los elementos que desarrollamos en esta entrada.

El Balance de Situación es un informe que forma parte de los Estados Financieros. Éste informa sobre los activos de la empresa, los pasivos y el patrimonio neto en un punto momento dado. Nos da cuenta pues sobre cuál es la situación económica, financiera y patrimonial de quien lo elabora.

Dado que el Balance representa información en tres ejes distintos (prisma económico, prisma financiero y visión patrimonial), debe ser analizado desde estas distintas perspectivas. La lectura del Balance cobra sentido cuando el lector lo observa desde las tres perspectivas, puesto que cada una de éstas arroja información distinta y complementaria a las demás.

 

Visión ECONÓMICA del Balance:

  • ACTIVO: nos informa sobre el conjunto de bienes y derechos de los que es titular la empresa, así como otras partidas con la característica común de que se utilizan en la generación de ingresos. Los recursos financieros del Activo son clasificados en función de su liquidez teórica.
  • PASIVO: está formado por el conjunto de recursos financieros obtenidos por la empresa para el desarrollo de sus funciones y por las estimaciones de gastos futuros. Los recursos financieros del Pasivo son clasificados en función de su exigibilidad, diferenciando entre aquellos recursos que son propiedad de los titulares del Capital y por tanto no son exigibles (salvo reembolso de participaciones o distribución de las Reservas), y aquellos otros recursos que son propiedad de terceras personas ajenas a la empresa y que deben ser devueltas en un determinado momento.
  • PATRIMONIO NETO: es la diferencia entre el Activo y el Pasivo de la empresa. Está formado por los Fondos Propios, los Ajustes por cambio de valor y las Subvenciones, donaciones y legados recibidos.

 

Visión FINANCIERA del Balance:

  • ACTIVO: responde al principio de ‘dónde invierte la empresa’. La visión financiera del Activo nos indica cuál ha sido la política de inversiones que ha realizado la empresa. Las preguntas que el analista se formula al observar un Balance desde el prisma financiero serían: ¿Ha invertido a corto plazo o a largo plazo? ¿Ha invertido en bienes materiales o inmateriales? ¿Son inversiones líquidas o ilíquidas?, entre otras.
  • PASIVO: responde al principio de ‘cómo ha financiado las inversiones’. La visión financiera del Pasivo nos indica cuáles son las fuentes de financiación de las inversiones que se consignan en el Activo. Las preguntas que uno se formula al analizar el Pasivo desde esta óptica serías: ¿Qué política de financiación de las inversiones ha adoptado la empresa? ¿Se financia a corto o a largo plazo? ¿Dispone de autonomía financiera y de suficientes recursos propios o cede la financiación a terceros? ¿Quiénes le financian? ¿Cuál es el grado de exigibilidad de sus fuentes de financiación?, entre tantas otras.

Al analizar el Balance desde el prisma financiero se debe considerar que el Activo es la causa y el Pasivo la consecuencia.

 

Visión PATRIMONIAL del Balance:

El Balance está formado por 3 grandes masas patrimoniales, que una vez segmentadas se convierten en cinco. El estudio de la correspondencia que haya entre éstas es fundamental para comprender la información que arroja el Balance.

  • ACTIVO: distinguiremos entre Activo No Corriente y Activo Corriente. Denominaremos Activo No Corriente a aquellos bienes y derechos adquiridos con intención de que permanezcan en la empresa durante más de un año. Por el contrario, denominaremos Activo Corriente a aquellos bienes y derechos adquiridos con intención de que permanezcan menos de un año. La presentación de ambas masas patrimoniales se realiza en base al principio de liquidez, de menor a mayor, de tal modo que la masa patrimonial del  Activo No Corriente se consignará siempre por encima de la del Activo Corriente.
  • PASIVO: distinguiremos entre Pasivo No Corriente y Pasivo Corriente. Los recursos financieros del Pasivo son clasificados en función de su exigibilidad, de tal modo que la masa patrimonial del  Pasivo No Corriente se consignará siempre por encima de la del Pasivo Corriente. Las fuentes de financiación del Pasivo No Corriente son aquellas que deben ser satisfechas en un plazo superior al año y las del Pasivo Corriente son aquellas obligaciones que deben ser satisfechas en un plazo menos al año.
  • PATRIMONIO NETO: corresponde a los recursos que son propiedad de los titulares del Capital y por tanto no son exigibles en la misma medida que lo son las partidas del Pasivo.

El análisis del Balance desde la óptica Patrimonial pretende responder a las preguntas: ¿Hay equilibrio entre las distintas masas patrimoniales? ¿Las agrupaciones patrimoniales se corresponden con la naturaleza del negocio? ¿Son adecuados los ciclos de financiación con respecto al ciclo de las inversiones? ¿Cuál es el Fondo de Maniobra resultante? ¿A qué obedece la composición de una y otra masa?, entre tantas otras.

 

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