En el presente artículo y en el que publicaremos la próxima semana se presenta una visión global sobre la sostenibilidad del sistema público de pensiones en España. Hablemos sobre los modelos de previsión social, cómo se estructuran y qué variables se toman en consideración al desarrollar el modelo.

 

Los modelos de previsión social en España

La Constitución Española en su Artículo 41 indica: “Los poderes públicos mantendrán un régimen de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo.” El Artículo 41 de la Carta Magna define el principio del estado del bienestar compuesto el conjunto de instituciones públicas proveedoras de políticas sociales dirigidas a la mejora de las condiciones de vida y a promocionar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos.

En España, los tres pilares en los que se sustentan los sistemas de previsión social son:

Sostenibilidad del sistema público de pensiones en España

Sistema de reparto:

Es el sistema propio de pensiones de la Seguridad Social en España. Es un sistema de cotización obligatorio que consiste en que los cotizantes actuales pagan las pensiones de los jubilados actuales. Este ciclo se repite intergeneracionalmente de tal modo que los contribuyentes de hoy serán financiados por la generación que les siga en un futuro y así sucesivamente. El sistema de reparto es pues un sistema de solidaridad intergeneracional que se va actualizando conforme se van jubilando los trabajadores actuales.

Las bases de cotización de los trabajadores a lo largo de su vida laboral son la base para el cálculo de la futura pensión, de tal manera que ésta será mayor cuanto mayores hayan sido las contribuciones. Este modelo hace que no haya necesariamente una relación directa entre las cotizaciones que realice el trabajador a lo largo de su vida laboral y lo efectivamente recibido en el momento de la jubilación, en especial en aquellos contribuyentes con rentas más elevadas.

Sistema de capitalización

Se trata de un sistema de previsión social de carácter voluntario basado en el principio del ahorro, de tal modo que cada individuo o contribuyente cotiza para sí mismo y, en consecuencia, las prestaciones futuras sí guardan una relación directa con las aportaciones que se han ido realizando. En el sistema de capitalización, por tanto, sí que existe un fondo (materializado por ejemplo en un plan de pensiones) donde se guardan las aportaciones de cada contribuyente a título individual para que generen futuras prestaciones a su favor.

Factores de sostenibilidad del sistema de reparto. Escenario actual y estimaciones futuras.

La sostenibilidad de un sistema de reparto depende de tres variables:

  1. La demografía
  2. El mercado laboral
  3. La relación entre la pensión media y la productividad media de la economía

1.      Demografía:

La estructura demográfica es uno de los tres pilares fundamentales en los sistemas de reparto bajo el principio que el número de contribuyentes al sistema debe ser más elevado que el número de perceptores del mismo.

En 1900 la pirámide poblacional en España era (y de ahí su nombre) una pirámide, con una base amplia debido a una elevada tasa de natalidad y regresión constante a lo largo de los años. Era una pirámide homóloga a la del mundo animal, un ciclo de vida natural.

A nivel demográfico, España sufrirá un gran aumento del número de personas en edad de jubilación en torno al 2045. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de nacimientos habrá descendido más de un 23% en 2023 y un 35% para 2050, mientras que el número de personas con 65 años aumentará un 12% para 2023 y casi un 6% para 2050. Si se confirman las proyecciones la pirámide poblacional en España se habrá invertido.

En 1900 la pirámide poblacional en España era (y de ahí su nombre) una pirámide, con una base amplia debido a una elevada tasa de natalidad y regresión constante a lo largo de los años en ambos sexos. Era una pirámide homóloga a la del mundo animal, un ciclo de vida natural.

El estido de vida actual basado en los principios del estado del bienestar (mayor calidad de vida, mejor alimentación, mejor atención sanitaria,…) ha afectado a la evolución demográfica, pasando de una forma piramidal a una figura distorsionada y desequilibrada en la que la prirámide tiende a invertirse por completo.

Los indicadores demográficos muestran que no hay forma natural de recuperar el número de cotizantes. Con una tasa de fecundidad de 1,33 hijos por mujer, una edad media de maternidad en máximos históricos (32 años), unas tasas de mortalidad y natalidad muy bajas, un crecimiento vegetativo negativo y la segunda esperanza de vida más alta del mundo (por encima de los 83 años), que además, se incrementa tres meses por cada año que pasa, está claro que no es posible aumentar el número de aportantes al sistema por esta vía.

2.      Mercado de trabajo:

La financiación actual del sistema de pensiones tiene su piedra angular en el mercado de trabajo, de aquí se obtienen las cotizaciones, un 23,60% a cargo de la empresa y un 4,70% a cargo del trabajador en el caso general, que van directamente a sufragar el gasto en pensiones por jubilación. Mientras éste sea el sistema de financiación, el mercado laboral es clave en la sostenibilidad del sistema.

Sin embargo, en España, con una tasa de desempleo superior al 15%, una baja productividad laboral y un escaso valor añadido, hemos entrado en un escenario de bajos salarios para aquéllos que, precisamente tienen que pagar salarios a los pensionistas. Tal es así que, en la actualidad, la pensión media es superior al 40% de los salarios.

La financiación actual del sistema de pensiones tiene su piedra angular en el mercado de trabajo.

Es necesario que haya una proporción razonable entre proporción activa y pasiva (conocida como tasa de dependencia) para que las cotizaciones actuales sean suficientes como para satisfacer las pensiones actuales.

Según la mayoría de expertos, para que un sistema de reparto sea sostenible, la tasa de dependencia debe ser superior a dos. De otra forma, se podrían poner en riesgo las pensiones actuales por no haber fondos suficientes como para satisfacerlas. En España, la tasa de dependencia ha disminuido desde sus máximos en 2007 (de 2,71) hasta poco más de dos en 2017.

3. Relación entre la pensión media y la productividad media de la economía:

En España, la relación entre la primera pensión y el último sueldo recibido, conocido como tasa de reemplazo, es superior al 80%, una de las más altas de toda la OCDE. Sin embargo, hay numerosos expertos que alertan que esta proporción se verá mermada en los próximos años, la tasa de reemplazo pasará del 79% al 60%. Son casi 20 puntos menos de media en una década y media.

También, de manera relevante, aunque la pensión de jubilación media del sistema sea 1069,78 euros al mes, la cuantía media de los nuevos pensionistas es cada vez más alta (actualmente unos 1.420,35 euros al mes). Hay más pensionistas y la pensión media tiende a aumentar:

Pensión media mensual pensiones España

Pensión media mensual

La próxima semana ampliaremos este artículo con una segunda parte en la que intentaremos resolver la eterna pregunta: ¿es sostenible el sistema público de pensiones en España?

Fuentes: EL PAIS, SEGURIDAD SOCIAL, EL ECONOMISTA, FMI

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